El papel de la seguridad alimentaria en el desperdicio

El papel de la seguridad alimentaria en el desperdicio

Beatriz es consultora de seguridad alimentaria. Sí, nosotros también nos preguntamos en qué consistía. “Asesoro a empresas alimentarias para que ofrezcan productos seguros y cumplan con la legislación”, nos explica. “La normativa alimentaria es compleja y evoluciona continuamente”, así que ahí está ella para ponerse al día y ayudar a que las empresas cumplan los requisitos legales y produzcan alimentos seguros.

Desde su punto de vista, y por eso quisimos charlar con ella, la seguridad alimentaria es la base de cualquier estrategia contra el desperdicio alimentario. Y si lo pensamos, no le falta razón: “todos los alimentos tienen que ser seguros, independientemente de que procedan de vías de distribución normal o de vías alternativas contra el desperdicio“.

Un ejemplo que ella misma ofrece: si se redistribuyen los productos frescos con fecha de caducidad cercana que los supermercados van a desechar para que lleguen a los consumidores, pero no hay sistemas para mantener la cadena de frío, los alimentos pueden ser el origen de una toxiinfección alimentaria. El perjuicio (personas enfermas) es mayor que el beneficio (reducción del desperdicio).

Estrategias contra el desperdicio desde la perspectiva de la seguridad alimentaria

Desde el ángulo de la seguridad alimentaria las estrategias contra el desperdicio, como nos comenta Beatriz, se centran en:

  • El establecimiento correcto y ajustado de la fecha de consumo preferente y de la fecha de caducidad.
  • El ajuste de la producción y la demanda para evitar largos periodos de almacenamiento de los alimentos (y su posible deterioro y consecuente desperdicio).
  • La formación de los consumidores para que interpretemos correctamente la información del etiquetado y adquiramos habilidades para reducir el desperdicio en el hogar (comprar adecuadamente, almacenamiento correcto, buenas prácticas de manipulación de los alimentos…).

Sobre el primer punto volveremos pronto en un artículo dedicado en exclusiva a ese tema, pero mientras tanto os invitamos a leer su post Alimentos caducados y seguros, ¿es imposible?

Inciativas destacadas contra el despilfarro

“Algunas iniciativas tienen verdadero mérito porque demuestran interés, creatividad y trabajo”, comenta Beatriz. Aunque también apunta: “pero desde el punto de vista de la seguridad alimentaria no todas son válidas y habría que tener precaución con aquellas iniciativas en las que no hay manera de controlar que los alimentos se hayan manipulado correctamente o que hayan mantenido la cadena del frío“.

Los supermercados que venden alimentos que se descartan de las vías de comercialización habituales porque no cumplen las especificaciones (frutas y verduras “feas”, productos que se venden en packs y que han perdido una unidad…) están entre las iniciativas que nuestra experta aplaude. Y también el planteamiento danés, donde según ella han conseguido que este tipo de establecimientos estén orientados al público en general y no se perciban como tiendas con productos baratos de peor calidad para las personas con menos rentas.

 

Para finalizar este primer encuentro con Beatriz, una reflexión más. Para combatir el despilfarro alimentario, nos comenta, se podría establecer un paralelismo con el reciclaje: “a través de campañas formativas y acciones legislativas, lo que empezó en forma de iniciativas tímidas se ha transformado en rutinas que forman parte de nuestra vida cotidiana“. Ese es el reto, y personas como ella, comprometidas con esta causa y conocedora desde su campo de la realidad del problema, más necesarias que nunca.

Si yo fuera presidente (extra)

Le preguntamos también a Beatriz qué medidas contra el despilfarro alimentario pondría encima de la mesa si le llamaran desde el Ministerio. Aquí su lista (y síguenos en Twitter para estar al tanto sobre desperdicio alimentario):

Y reuerda…